jueves, setiembre 20, 2007

A veces se detenía con los pies en la orina. Ya luego caminaba hasta el borde de una playa y decía: "cómo quisiera detener todo, si es que se pudiera... pero no, es mejor así, sostener un largo cucharón de madera en una orilla verde, todo suave como la brisa, todo bien. Como cuando se pierde algo que pesa. Algo así".