sábado, noviembre 04, 2006




Un tipo llamado Necrolima entró en un taller de creación literaria y le encargaron hacer un texto final; escribió un ensayo corto en el que se dibujo como un ser extraño, digno de refacciones y algo acabado. Solo, así estaba el tipo. Era una síntesis del mundo a su alrededor, pero igual a todos les gustó el texto. El alumno no murió sin antes haber sorprendido a sus iguales diciéndoles que la verdad es maleable y el mundo estaba por acabarse. Pero todos rieron ante las bellas metáforas. Hoy el tipo ya no sueña, ya no existe. Era un individuo y ahora ha pasado a ser una antigua postal.